lunes, 31 de marzo de 2014

¡¡Qué ya es primavera!! Lo sé por las berenjenas.


Los que os paseéis por el mercado ya habréis visto que los puestos de frutas y verduras empiezan a llenarse con ejemplares hermosos de este manjar. Hoy en día, como ocurre con tantas otras frutas y hortalizas, hay berenjenas todo el año, pero ahora, en plena primavera, es uno de los mejores momentos del año para comerlas. Como muchos sabréis, la berenjena es el fruto de una planta del mismo nombre (Solanum melongena), perteneciente a la familia de las Solanáceas, que incluye unos setenta y cinco géneros y algo así como más de 1.500 especies, de las cuales son muy pocas las comestibles. Muy pocas pero muy importantes. Son Solanáceas comestibles, además la berenjena, el tomate, el pimiento y la patata. Casi nada, vamos.
Numerosos y antiguos documentos señalan su origen en el sudeste asiático y en la India, donde al parecer se cultiva desde aproximadamente el 1500 A.C. El documento escrito más antiguo encontrado donde se la menciona, es el Qí mín yào shù, un completo tratado de agricultura chino que al parecer fue escrito entre los años 533 y 544. A Europa llega en la Edad Media, a través de la España procedente de los países árabes. Si bien su cultivo se extendió velozmente por los países mediterráneos, se creía, erróneamente, que su consumo no era benigno, que provocaba fiebres, epilepsia e incluso locura, por lo que las berenjenas se utilizaban como adornos. Lo que, por suerte, cambió con el tiempo. En el famosoCancionero de Baena, el primer cancionero castellano del que se tiene noticia (fue recopilado por Juan Alonso de Baena aproximadamente en 1445 y posteriormente rescatado y publicado en 1851 por Pedro José Pidal), se habla de sus virtudes y diferentes usos. Fueron los españoles también los que introdujeron su cultivo en tierras americanas.
Como curiosidad, he encontrado que en la antigua China, a las mujeres se les exigía, como parte de su dote de matrimonio, que cocinaran una docena de recetas con berenjena antes de su boda.
Se cuenta también que el Imam bayeldi, un famoso y delicioso plato turco con berenjenas obtuvo su nombre -literalmente el imam se asustó o el imam se desmayó- gracias a un imam que, en efecto, perdió la conciencia embriagado por los deliciosos sabores del plato preparado por su mujer. Aunque existen también versiones distintas de la leyenda, que achacan el desmayo al precio de los ingredientes usados o a la cantidad de aceite (con el consecuente gasto) utilizado en su preparación. Elegid vosotros la versión de la leyenda que más os guste. La romántica o la económica, jejeje.
Como sabéis, las berenjenas son un producto tremendamente versátil que se cocina de infinitas maneras. Se consume marinada, rellena, asada, frita, a la plancha, hervida... Las recetas más famosas son, la parmigiana di melanzane italiana; la Moussaka, que es más famosa en su versión griega, pero es un plato que forma parte de la tradición culinaria de todos los países pertenecientes al antiguo imperio otomano, hoy en día hay moussaka en Turquía, Hungría y buena parte de los Balcanes; también es muy popular el Baba Ghanoush, una pasta similar al hummus hecha, claro, a base de berenjenas y típica de la cocina de oriente medio. Por último, pero no menos importantes, tenemos la famosa Escalivada catalana, hecha de diversas verduras asadas, entre las que se encuentra la berenjena. Ah, me olvidaba, la berenjena es también uno de los ingredientes principales del ratatouille francés.
Para elegir una buena berenjena debemos guiarnos por dos de nuestros sentidos: la vista y el tacto. Primero que nada, claro, hay que ir al mercado, donde nuestro frutero o verdulero favorito, y deleitarnos ante el espectáculo de estos hermosos frutos apilados en el puesto. Luego debemos fijarnos en la piel, que debe ser lisa y brillante, libre de manchas y arrugas. Eso en lo que a la vista respecta. Al tacto, debe ser firme, aunque no en exceso. Para saber si una berenjena está madura, debemos presionar ligeramente con los dedos y comprobar si queda huella. Si es así, et voilà, esa berenjena a la bolsa. Antes la pagáis, claro.

jueves, 6 de marzo de 2014

Alternativa natural al Ibuprofeno - Desinflamatorios para aliviar el dolor



Reemplazo natural para el Ibuprofeno. Reemplazante del Ibuprofeno - Si querés aliviar las inflamaciones musculares y tus dolores naturalmente evitando los efectos secundarios (adversos) de los analgésicos industriales, conocé a continuación las mejores opciones naturales. La mayor parte de la gente, incluyendo deportistas, acostumbran tomar ibuprofeno para combatir cualquier dolor muscular producido por una inflamación. Acorde a los estudios estadísticos, cerca de 30 millones de estadounidenses consumen analgésicos como el Ibuprofeno o la Aspirina, para combatir dolores de cabeza, calambres musculares, lesiones de atletismo Etc.
Sin embargo, el uso regular de des-inflamatorios y analgésicos industriales aumenta significativamente el riesgo de padecer úlceras, hemorragias estomacales, accidentes cerebrovasculares (ACV), infarto de miocardio y daño renal, como lo indica el doctor Jonathan Wright.

Entonces, para aliviar tus dolores o inflamaciones naturalmente, es bueno que conozcas las mejores alternativas naturales que listamos a continuación:

Boswellia: Es conocida además como Incienso. Esta hierba alivia el dolor. Sus componentes activos disminuyen la producción de sustancias inflamatorias implicadas en enfermedades como la artritis reumatoide.

Árnica

Quizás el más popular y antiguo remedio contra la inflamación, que también estimula el sistema inmunológico. La flor de Árnica crece, por lo general en Europa.  - Dato: Tras un estudio llevado a cabo en 2007 con más de 200 pacientes de Osteoartritis, un gel tópico de árnica calmó el dolor y restauró la función articular tan efectivamente como el Ibuprofeno.

Curcumina

La planta de Cúrcuma posee Curcumina, un agente con la capacidad de aumentar la capacidad del cuerpo para aliviar la inflamación. Estudios científicos certifican que la cúrcuma combate el dolor crónico producido por la Artritis Reumatoide y además ayuda a prevenir: Alzheimer, Enfermedades del Corazón y la Diabetes.


Ácidos grasos omega 3

"Estos ácidos grasos son primordiales para reducir el dolor a largo plazo", indica Wright. Las fuentes de Omega 3 se encuentra en la linaza (Semilla de Lino), las semillas de cáñamo y los pescados orgánicos de aguas frías como el salmón, trucha, las sardinas y la caballa. Afortunadamente, también se comercializa como un suplemento en concentraciones adecuadas. El Dr. Mercola recomienda ampliamente el uso de Omega 3 orgánico de origen animal.

Jengibre

Esta raíz es tan efectiva produciendo enzimas que inhiben la producción de compuestos inflamatorios que sirve para aliviar el dolor agudo. El doctor Paul Anderson recomienda tomar 2 gramos de jengibre en polvo por día, divididos en tres dosis.


Garra del diablo

Es la fruta de una planta herbácea, rastrera, perenne procedente del sur de África, la cual crece en estado salvaje en el Desierto de Kalahari. Esta extraordinaria fruta orgánica es sumamente eficaz para calmar el dolor de espalda y aliviar la artritis. Mediante un estudio científico sobre más 120 personas con Osteoartritis de rodilla y cadera, se descubrió que la Garra del Diablo reduce el dolor de igual manera que un medicamento industrial común para la Osteoartritis.

Corteza de sauce blanco y Matricaria

La corteza del sauce blanco contiene salicina, un ingrediente con características casi idénticas a la Aspirina, pero sin efectos secundarios. Reduce la inflamación y el dolor de cabeza. Prevención: La matricaria ayuda a detener los dolores de cabeza antes de que ocurran, debido a que produce una relajación en los vasos sanguíneos del cerebro impidiéndoles constriccionarse, es decir la mayor causa de las migrañas. En un estudio científico realizado con pacientes de migraña, los expertos hallaron que luego de 16 semanas de tratamiento con extracto de matricaria, los ataques disminuyeron a sólo 3 por mes.