martes, 16 de octubre de 2012

16 de Octubre Dia de la Alimentación





“El Derecho a la Alimentación” centra los actos programados para el 16 de octubre.
La finalidad del Día Mundial de la Alimentación, proclamado en 1979 por la Conferencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), es la de concientizar a las poblaciones sobre el problema alimentario mundial y fortalecer la solidaridad en la lucha contra el hambre, la desnutrición y la pobreza. El Día coincide con la fecha de fundación de la FAO en 1945. En 1980, la Asamblea General respaldó la observancia del Día por considerar que "la alimentación es un requisito para la supervivencia y el bienestar de la humanidad y una necesidad humana fundamental" (resolución 35/70, del 5 de diciembre
El derecho a la alimentación es un derecho humano inherente a toda mujer, hombre, niña o niño, independientemente de dónde vivan en el planeta.
La elección del Derecho a la alimentación como lema para el Día Mundial de la Alimentación y de TeleFood en 2007 demuestra el creciente reconocimiento de la comunidad internacional a la importante función que los derechos humanos desempeñan en la erradicación del hambre y la pobreza así como en la aceleración e intensificación del proceso de desarrollo sostenible.
Antecedentes
La Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 fue la primera en reconocer el derecho a la alimentación como un derecho humano. Este se incorporó posteriormente al Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (Artículo 11), adoptado en 1966 y ratificado por 156 Estados, que están vinculados jurídicamente por sus disposiciones en la actualidad. La interpretación técnica y la definición más precisa de este derecho figuran en la Observación General 12 del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1999). En 2004 el Consejo de la FAO aprobó las Directrices Voluntarias en apoyo de la Realización Progresiva del Derecho a una Alimentación Adecuada en el Contexto de la Seguridad Alimentaria Nacional – Directrices sobre el derecho a la alimentación –, que formulan recomendaciones prácticas sobre medidas concretas para aplicar el derecho a la alimentación.
El derecho a la alimentación es un derecho universal. Implica que toda persona – mujer, hombre o niño – debe tener acceso a alimentos en todo momento, o medios para procurárselos, que sean suficientes en términos de calidad, cantidad y variedad para satisfacer sus necesidades, que estén libres de sustancias nocivas y sean aceptables para su cultura. De conformidad con la Observación General 12, las personas sólo tendrán derecho a recibir alimentos directamente del estado cuando no sean capaces de satisfacer sus necesidades alimentarias por sus propios medios por motivos ajenos a su control, tales como edad, discapacidad, recesión económica, hambruna, catástrofe o discriminación.
Esta definición parte de la base de que el hambre y la malnutrición se deben no solo a la falta de disponibilidad de alimentos, sino también a la pobreza, las diferencias de rédito y la falta de acceso a la atención sanitaria, educación, agua limpia y condiciones de vida saludables. También se reconoce el principio de que todos los derechos humanos están interrelacionados y son interdependientes. Ello implica que el derecho a la alimentación no se puede aplicar al margen de otros derechos humanos, como el derecho a la educación, al trabajo, a la salud o a la libertad de reunión o asociación.
El derecho a la alimentación está cada vez más incorporado en las constituciones y legislaciones nacionales, y existen varios casos llevados ante tribunales de todo el mundo en los que este derecho, o algunos de sus aspectos, han sido confirmados y se han hecho cumplir. No obstante, y a pesar de los progresos realizados en estos ámbitos, 59 años después de la Declaración Universal de Derechos Humanos el derecho a la alimentación todavía no es una realidad para 854 millones de seres humanos.
Derechos humanos y desarrollo
Cada vez más se reconoce que los derechos humanos y el desarrollo sostenible se refuerzan mutuamente. Los derechos humanos se basan en el valor intrínseco de todo ser humano. El cumplimiento de los derechos humanos para todos es un objetivo absoluto en sí mismo. El desarrollo no es un fin en sí mismo –aunque también persigue la extensión de los derechos y libertades. Los derechos humanos pueden ayudar a promover el crecimiento y garantizar la sostenibilidad a largo plazo del desarrollo. Las personas que gozan plenamente del derecho a la alimentación son más productivas e invierten más en estrategias a largo plazo relacionadas con sus medios de vida. Los derechos humanos añaden una dimensión cualitativa a las estrategias de desarrollo y dotan a los más pobres de los medios necesarios para participar activamente en la sociedad, movilizarse en pos del resarcimiento por las violaciones de sus derechos y responsabilizar a los gobiernos de la utilización de los recursos públicos disponibles.
El derecho a la alimentación y la seguridad alimentaria
El enfoque del derecho a la alimentación complementa los elementos de la seguridad alimentaria relativos a la disponibilidad, acceso, estabilidad y utilización teniendo en cuenta la dignidad humana y la aceptabilidad cultural, así como el fortalecimiento a través de la participación, la no discriminación, la transparencia y la responsabilización. Así se permite que las personas, en particular las hambrientas y marginadas, busquen activamente los medios para hacer realidad su propio derecho a la alimentación y exijan responsabilidades a los gobiernos por los compromisos que hayan adoptado en materia de seguridad alimentaria. De esta manera, los ciudadanos se convierten en sujeto de derecho en vez de ser objeto de asistencia.
El derecho a la alimentación: hacerlo realidad
Los estados tienen la obligación primordial de implementar el derecho a la alimentación. Deben adoptar medidas, utilizando al máximo sus recursos disponibles, para realizar progresivamente el pleno disfrute del derecho de toda persona a una alimentación adecuada, sin discriminación de ningún tipo. Los estados tienen una triple obligación: deben respetar el acceso existente a los alimentos por parte de su población y abstenerse de adoptar medidas que impidan dicho acceso. Deben proteger el derecho a la alimentación frente a infracciones de terceros con medidas que garanticen que las empresas o las personas no priven a los demás del acceso a una alimentación adecuada. Asimismo, los estados deben hacer efectivo el derecho a la alimentación facilitando a las personas el acceso a alimentos por sus propios medios y sustentando a las que no puedan alimentarse por sí mismas.
Por ejemplo, los estados deberían seguir un “doble enfoque”, que por un lado persiga reforzar la productividad y los medios de vida, y por otro establezca redes de seguridad social para quienes no puedan sustentarse por sí mismos. Este enfoque debería complementarse con medidas destinadas a fortalecer la capacidad de las personas para participar en los procesos y desarrollo y la adopción de decisiones mediante una educación adecuada, capacitación, el fomento de la tolerancia y el establecimiento y consolidación de estructuras institucionales.
Mientras que los estados tienen la obligación legal de hacer efectivos los derechos humanos, todos los miembros de la sociedad – personas físicas, ONG y sector privado – tienen obligaciones respecto al derecho a la alimentación, cuando sus acciones puedan tener un impacto en el libre ejercicio del derecho a la alimentación de otras personas. En particular, las organizaciones de la sociedad civil y las ONG son factores importantes para la ejecución de políticas y programas públicos, ya que ayudan a la población a realizar su derecho a la alimentación por medio, entre otras cosas, de la difusión de información, el asesoramiento jurídico y la capacitación.
La Cumbre Mundial sobre la Alimentación de 1996 dio lugar al compromiso mundial de reducir el número de personas hambrientas y malnutridas a la mitad para el año 2015. La Declaración del Milenio establece asimismo un programa de reducción del hambre basado en los derechos humanos. Actualmente, numerosas organizaciones internacionales y organismos que trabajan para el desarrollo, encabezados por la FAO y otros organismos de las Naciones Unidas, evalúan el impacto de sus actividades en los derechos humanos, promueven políticas y proyectos que inciden positivamente en la realización del derecho a la alimentación y evitan los que podrían afectarle negativamente. Asimismo, apoyan activamente la realización del derecho a la alimentación a nivel nacional. Las Directrices sobre el derecho a la alimentación proporcionan los principios acordados y la orientación práctica necesarios para que los Estados adopten medidas concretas para realizar el derecho a la alimentación. Demuestran cómo los distintos organismos que se ocupan de la seguridad alimentaria pueden trabajar de forma coordinada con la participación plena de todos los interesados.
Garantizar que toda niña, niño, mujer y hombre disfruten de una alimentación adecuada con carácter permanente no sólo es un imperativo moral y una inversión que produce elevados beneficios económicos: es la realización de un derecho humano fundamental.

Las cooperativas agrícolas alimentan al mundo 

Las cooperativas agrícolas centran el Día Mundial de la Alimentación de este año 2012.

El tema oficial de este año anunciado cada primavera por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), las cooperativas, centra las celebraciones de esta jornada y sirve para concienciar y hacer comprender los enfoques para acabar con el hambre.

"Las cooperativas agrícolas alimentan al mundo" es el nombre oficial del tema en el 2012. Se ha elegido para destacar el papel de las cooperativas para mejorar la seguridad alimentaria y contribuir a la erradicación del hambre.

El interés en las cooperativas y las organizaciones rurales se refleja también en la decisión de la Asamblea General de la ONU de declarar a 2012 como "Año de las Cooperativas"






viernes, 5 de octubre de 2012

Noah Sealth. "Manifiesto a la vida"

En el año 1854 el jefe indio Noah Sealth respondió de una forma muy especial a la propuesta del presidente Franklin Pierce para crear una reserva india y acabar con los enfrentamientos entre indios y blancos. Suponía el despojo de las tierras indias. En el año 1855 se firmó el tratado de Point Elliot, con el que consumaba el despojo de las tierras a los nativos indios. Noah Sealth con su respuesta al presidente, creó el primer manifiesto en defensa del medio ambiente y la naturaleza que ha perdurado en el tiempo. El jefe indio murió el 7 de Junio de 1866 a la edad de 80 años. Su memoria ha quedado en el tiempo y sus palabras continúan vigentes, aunque el hombre blanco haya desestimado su mensaje.







jueves, 4 de octubre de 2012

LAS SEMILLAS. Un tesoro nutricional




Semillas

Las semillas son POR LEJOS, los mejores alimentos vegetales que existen. Aquel vegetariano que no consume semillas regularmente, anda perdido por la vida.

¿Por qué?

Porque las semillas tienen las mejores combinaciones de nutrientes. En términos generales todas las semillas son muy completas en minerales, (como el hierro, el calcio, el zinc, el magnesio, el fósforo, el potasio, etc.) Poseen además muy buen nivel de vitaminas del complejo B (b1, b2, b3, b6, b9) variando en cantidad de vitaminas según el tipo de semilla consumida.
Suelen tener muy buen nivel de vitamina E, y una excelente cadena de proteínas.
Otra de las propiedas de las semillas, es que tienen grasas vegetales las cuales son sanas y necesarias para el cuerpo, sobre todo si se lleva una dieta vegetariana.

En términos generales, carecen de vitamina C, es por eso que recomendamos en el mismo día consumir una porción de semillas, y una fruta (naranjas, frutillas, kiwis, duraznos, pomelo, etc.) por supuesto en distintos momentos del día, para no generarnos una indigesta por una mala combinación de alimentos.

- Las semillas combinadas con otros alimentos

No conviene mezclar las semillas con legumbres, ni tampoco con otras semillas. Si bien hay gente que las mezcla, nosotros no lo recomendamos, ya que cada semilla, de por sí ya es muy completa, y seguimos el principio de que no hay que mezclar proteínas con proteínas. 
La única fruta recomendada para mezclar con semillas es la manzana, por ser un alimento neutral. Ya que como se indica en el artículo de combinación de alimentos, las frutas deben comerse alejadas de otros alimentos.
- ¿Cómo comerlas?
Las semillas de sésamo son geniales para hacerlas en un batido con manzanas por las mañanas o en la merienda, puedes ver aquí una receta de este batido.
Las semillas de girasol, son muy ricas para comerlas solas, tostándolas 1 o 2 minutos y después agregándoles una pizca de sal.
Las semillas de zapallo o de calabaza, al igual que las semillas de girasol son muy ricas para comerlas solas.
Con las semillas de chia, se pueden hacer exquisitos panes dulces, a los que se le puede poner manzanas, pasas de uvas, etc. Riquísimo para acompañar con un tecito con media naranja exprimida.
Con las semillas de Lino pueden hacerse riquísmas galletas o panes horneados.
Con la quinoa puede hacerse sopa, o relleno para canelones con espinaca.

- Prepararlas para comerlas
Es muy importante tener en mente que las cáscaras de las semillas dificultan notablemente la absorción de sus nutrientes, ya que las cáscaras están ideadas para proteger a lo de adentro de las semillas. 
Si no se muelen o se licuan, las semillas siguen de largo desde nuestra boca hasta el retrete (perdón por ser tan gráficos, pero debe entenderse el por qué de esto.)

En nuestro caso, gustamos de licuarlas a las semillas en una procesadora al momento de cocinarlas, para garantizarnos que los nutrientes no queden protegidos por la cáscar.
Al licuarlas por supuesto, las semillas se deshacen por completo, pero si no tenemos licuadora, debemos molerlas hasta partirlas. 
Otra variante también válida al respecto es comprarlas en forma de harina, si pensamos en hacer panes o galletas, por ejemplo.
Las semillas (al igual que las legumbres) mejoran sus propiedades nutricionales si se las deja remojar un par de horas antes de consumirlas. Por ejemplo, si tú sabes que mañana comerás semillas de sésamo, hoy las puedes dejar en remojo al irte a dormir.
Más arriba hemos dicho que hay que consumir legumbres todos los días. Bien, aquí te decimos que esto se puede perdonar si cambias tu ración diaria de legumbres, por una debida razón de semillas. Ya que las semillas suelen ser más completas que las legumbres en cuanto a nutrientes. 


- Precauciones
Al poseer tanta energía y tantos nutrientes, hay que ser cuidadosos y no comer "tracaladas" de semillas, ya que te pondrán pesado el estómao y te pueden causar mareos. TODO en exceso, es malo.
En términos generales recomendamos que no debe consumirse más de 2 puñados grandes de cualquier semilla por comida, otros prefieren no superar 1 puñado grande. Será tu cuerpo el que te diga "cuanta" cantidad le cae bien, esta regla la puedes aprender leyéndola, o através de indigestas. Pero si consumes la cantidad adecuada, verás lo bien que se siente tu cuerpo con el paso del tiempo.
- Propiedades de las distintas semillas
Quinoa, es la fuente vegetal más completa de proteínas y la más asimilable de todas (un 70% de
asimilación) lo que la convierte en el alimento vegetal proteínico más completo (por encima de la espinaca, la soja, y el arroz con lentejas) Para consumir a la quinoa, necesariamente hay que hervirla (de lo contrario no se puede comer, es como un poroto), cuando la hiervas te darás cuenta que está lista cuando "se abre". La quinoa necesariamente debe lavarse un rato largo o enjuagarse mínimo 2 veces para sacarle el almidón que contiene, pero vale la pena hacer este trabajo por el gran alimento que contiene.


Semillas de girasol, es la mejor fuente vegetal de vitamina E, además de que contiene cantidades significativas de calcio, hierro, y vitaminas B

Semillas de zapallo, es tal vez la semilla más sorprendente ¿Quién se iba a imaginar, por ejemplo, que 100 gramos de las semillas del inocente zapallo, tuvieran 15 grs de hierro?

Semillas de sésamo, es la mejor fuente vegetal de calcio que existe, tan solo 50 gramos de sésamo, tienen más calcio que un vaso de leche. Contiene además grandes cantidades de hierro, zinc, y magnesio.

Almendras y nueces, si bien son considerados frutos secos, por sus propiedades nutricionales las catalogamos como semillas. Cuando consumimos nueces peladas, hay que tener cuidado, porque a veces les rocían químicos encima para matar a los insectos, es preferibles consumirlas con cáscara.

Otras semillas: de alpiste, de chia, de lino. Poseen una gran cantidad de nutrientes, y beneficios para el cuerpo humano, por lo cual se recomienda ampliamente su consumo.