lunes, 27 de junio de 2011

Tu perro revela como te sientes




El perro es el termostato de nuestras emociones, se inmola para salvar a la familia y se vuelve el síntoma o el problemático para que la familia se sienta sana. Miíalo y verás un espejo de tus emociones.


Claudia y Fernando se están separando y tienen unos pleitos terribles enfrente de los perros, ellos solo miran pero desde la inminente separación los perros se han vuelto agresivos, atacan a cualquier perro que se les pone enfrente y también entre ellos mismos.

Les pregunto si antes era igual y me dicen que no que tienen unos cuantos meses que sus perros se comportan así, y que cada vez es más difícil controlarlos, cuando están solos en la casa todo está bien pero, cuando esta alguno de ellos comienzan las peleas,  sin embargo son un poco más tranquilos cuando los saco a pasear dice Claudia, indago un poco y la agresividad de los perros coincide cuando empezaron las desavenencias, les sugerí que entraran a terapia de pareja y lo hicieron y a las pocas semanas los perros dejaron de pelear.
Luisa y Martín tienen un perro juguetón, y tierno,  no tienen ningún problema excepto en el dormitorio, no deja que Martín toque a Luisa, el tiene que dormir en medio de los 2, y si lo tratan de bajar les gruñe y les muerde, le pregunto a Martín ¿tienen intimidad?, y él me dice con frustración no, que la tenían antes de tener al perrito esporádicamente.

Lo primero que hice fue enseñarles a bajar al perro de la cama, y después les pregunte a cada uno ¿qué te gustaría que tu pareja hiciera por ti?, ¿qué es lo que te molesta de ella?, y descubrieron que los 2 estaban uno enojado con el otro pero no se atrevían a hablar, (lo que no lo hablas lo actúas),  el trabajaba todo el día y cuando llegaba a casa solo quería ver tv y que ella lo atendiera.

Ella también trabajaba pero medio día, pero cuando llegaba a casa hacia la comida, paseaba al perro, limpiaba, y cuando Martín llegaba le decía tu ya descansaste ahora atiéndeme, como si los quehaceres del hogar no fueran pesados así que la forma de desquitarse de Luisa fue poniendo al perrito en medio para no tener intimidad.
Ante la tensión o clima emocional de una familia el duelos de lealtades el perro se enferma para salvar el sistema, como en el caso de familias donde no hay liderazgo el perro lo toma volviéndose territorial y posesivo.
Los liderazgos nos sirven como diagnostico de donde está el verdadero poder en la casa, pero muchas veces eso no se dice porque el otro se desmorona o se enoja.

Ejemplo: Juan tiene 3 perros se casa con Samanta y ella no tiene perros pero ahora le obedecen más a ella que a él, no importa que tú los hayas comprado o adoptado, los que escogen al líder son ellos, esto se puede mejorar enseñándole a Juan a ser mejor líder, a compartir el poder, pero a veces resulta en separación y el pleito son los perros.
También necesitamos tratar a toda la manada igual, no podemos hacer diferencias porque lo que vamos a tener son perros celosos.
Estamos rompiendo las leyes de las manadas salvajes donde la jerarquía es la que decide quien come, quien cuida, quien se aparea, al traer al lobo a casa y hacerlo un inmaduro, está condenado a ser el niño eterno donde vamos a reprimir su instinto de caza y su agresividad, los volvemos parecidos a nosotros berrinchudos, ansiosos, chantajistas.
El costo de esta inmadurez es su independencia hacia nosotros y que pedimos de ellos obediencia, lamidas, que este limpio, nos mueva la cola, esté a nuestro lado.
Los perros se parecen a su dueño hay una co evolución manada hibrida humano-perro.
Los humanos necesitamos a los perros porque somos incapaces de dar a nuestros congéneres amor incondicional, admiración y gozo constante de vernos y nos regresamos a nuestra primera infancia donde éramos queridos por el solo hecho de existir.
Cuando adoptes una mascota tienes que aprender sobre perros porque ellos no entienden nuestras palabras, pero si nuestros gestos y actitudes, para ellos la comunicación es sensitiva, ellos se comunican por medio del olfato (tu olor corporal y tu estado de ánimo medido por tus feromonas), el tacto (su húmeda lengua y sus dientes), la vista (la capacidad de advertir movimiento ) y el oído (su capacidad de medición), por eso necesitas llenar sus necesidades básicas que son ejercicio disciplina y afecto, y yo agregaría los derechos de los niños porque eso es  lo que son: vivienda digna, educación, salud, comida, respeto, no maltrato.

Por Psc. Vivian Hall Vigoritto